Guía básica de redireccionamiento 301

Seguro que has leído montones de veces el término redireccionamiento 301. Es normal sobre todo si te mueves en el mundo del posicionamiento en buscadores. ¿Pero sabes que es realmente un redireccionamiento 301 y por qué lo necesitas? ¿O cómo hacerlo si es evidente que tienes más dudas que soluciones? No te preocupes, porque vamos a hablar de esto de forma sencilla. Cuando termines de leer, sabrás qué es, cómo hacerlo y si te hace falta para mejorar tu estrategia de SEO.

Empecemos por lo básico.

Qué es redireccionamiento 301

Qué es el redireccionamiento 301

Un 301 es un comando con el que alguien que entra en una dirección de Internet es dirigido automáticamente y sin tener que hacer nada a otra dirección. De lo contrario, el usuario o el buscador de turno que revisa tu sitio llegaría al conocido error 404, ya que la página que está buscando no existe. Además de ser frustrante, los algoritmos pueden penalizar de una forma más o menos contundente esta acción, dependiendo de la cantidad de veces que pase o del número de páginas que den este error como resultado.

El redireccionamiento por tanto es un recursos imprescindible para tener una web perfectamente mantenida y libre de fallos.

¿Cuándo es necesario realizar esta acción?

Un redireccionamiento 301 es de gran utilidad cuando haces cambios importantes en tu web, como un dominio diferente, nuevas urls de determinadas páginas o visitas de sitios a páginas que ya no están.

También es importante si encuentras contenido duplicado en el sitio, por ejemplo cuando etiquetas contenidos de distintas formas y el gestor de contenidos indexa una página por cada una de ellas. Recuerda que el contenido duplicado es uno de los peores fallos de cara al SEO, lo cual puede hundirte un proyecto al que has dedicado mucho tiempo.

¿Por qué es importante que hagas un redireccionamiento 301?

Imagina por un momento que tienes una web que recibe a diario cientos de visitas. El contenido ya es relevante a nivel de posicionamiento y hay muchos enlaces en redes sociales, blogs y otras webs que dirigen a una página en concreto de tu sitio. Si tuvieras que cambiar la url de esta página por algún motivo, como renovar el dominio o cambiar la estructura de la url para hacerla más amigable, perderías toda la fuerza SEO de esta página, lo cual supondría un grave problema. Si después de mucho tiempo entrando al contenido de repente aparece el error de página inexistente, perderías puestos a gran velocidad, con el grave perjuicio que te supondría esto.

Quizás pienses que una sola página no afecta demasiado. Pero si se trata de una página pilar, sobre la que se sustenta una parte importante de tu estrategia, notarás un descenso en visitas (e ingresos, evidentemente) que no te puedes permitir. Con un redireccionamiento 301 transfieres casi toda la fuerza SEO que tenías. Al principio puede que notes una bajada, pero no tardarás en recuperarte.

Es posible que pienses que los mejor es no cambiar de dominio, pero como hemos dicho antes, este no es el único motivo por el que te hace falta hacer este ajuste. Además, hay situaciones que obligan a cambiarlo y por tanto es importante saber hacerlo.

Cómo hacer un redireccionamiento 301

Cómo hacer un redireccionamiento 301 con éxito

Redirigir una url a otra es relativamente sencillo. Hay varios métodos, aunque el 301 es el único que se lleva bien con los buscadores. Así que no busques alternativas e impleméntalo si necesitas que los usuarios y robots de búsqueda sigan entrando con facilidad a tu contenido.

Para hacer un redireccionamiento 301 necesitas acceder a la raíz de tu web y buscar el archivo .htaccess, que se encarga de configurar el servidor. Siempre que este servidor sea Apache. Para acceder al servidor puedes valerte de un cliente FTP como FileZilla, uno de los más utilizados. Una vez encuentres el archivo, ábrelo con un editor de texto. Ten en cuenta que se trata de una rchivo oculto, como indica el punto con el que empieza, por lo que tendrás que tener activada la opción de ver también estos archivos.

Abre el archivo con el editor y haz los cambios dependiendo de si es todo el dominio, una parte del sitio o una página en concreto:

– Redireccionar el dominio

Cuando cambies el dominio de tu web, tendrás que redirigir todo el tráfico a la nueva dirección manteniendo la estructura. En tal caso, en el archivo .htaccess inserta este texto:

Redirect 301 /http://nombredelnuevodominio.com/

Si quieres que todo lo que hay en tu sitio antiguo se mueva a la raíz del nuevo, esta es la orden que debes dar:

RedirectMatch 301(.*) http://nombredelnuevodominio.com/

– Redireccionar un directorio únicamente

En caso de que solo se trate de un directorio alojado en tu web lo que quieras cambiar, tendrás que ser más específico:

Redirect 301 /directorioantiguo/ http://nombredelnuevodominio.com/directorionuevo/

No solo puedes hacer cambios a un directorio, sino que también puedes redireccionar subdirectorios. Para ello, lo único que tienes que hacer es escribir la url correspondiente:

Redirect 301 /directorioantiguo/subdirectorio/ http://nombredelnuevodominio.com/directorionuevo/nuevosubdirectorio/

Puedes incluir todos los niveles que quieras. Solo necesitas ser específico a la hora de indicar el sitio donde debe ir.

– Redireccionar una página

Este es el redireccionamiento más simple, ya que solo vas a cambiar una página por otra. La fórmula es la siguiente:

Redirect 301 /paginaacambiar/ http://nombredelnuevodominio.com/paginanueva/

Como ves, en realidad no es demasiado complicado. Solo hay que ser cuidadoso a la hora de señalar la nueva dirección.

Precauciones cuando se hace un redireccionamiento 301

Precauciones cuando se hace un redireccionamiento

Hay algunos puntos que debes tener en cuenta a la hora de hacer un redireccionamiento 301. El primero es guardar una copia de seguridad del archivo .htaccess por si hubiera algún problema.

También es importante que revises que las urls antiguas llevan a las nuevas y que no hay fallos.

No hagas cambios cuando tu web reciba el mayor tráfico. Así evitarás una saturación de errores y que los usuarios abandonen el sitio.

Finalmente, deja el redireccionamiento por lo menos un año. Aunque lo ideal sería mantenerlo así para siempre, algo que en la práctica puede ser imposible, porque tal vez no sea la única vez que haces cambios.

¿Has hecho algún redireccionamiento alguna vez? ¿Sueles necesitar hacerlo?


RECIBE UN PROPUESTA SIN COMPROMISO

GRACIAS POR TU INTERÉS
Un miembro de nuestro equipo contactará contigo para hablar de tu proyecto
background
Escríbenos
LLámanos
900 83 49 08